tu desnudez, una insensata inyección de morfina
que elevaba mis sentidos hasta percibir
el delicado aroma de tu piel que se convertia
en un veneno de lujuria fatal.
tus movimientos, suaves y calidos vaivenes de
pasión que aceleraban las emociones al bajar de
la montaña rusa de tu respiración agitada
que envolvia los colores de tu arco iris.
tu voz, dulce y gentil que se transformaba en
gemidos y sonidos emanados por tu interior
el cual conseguia ese brillo orgasmico
que me dejaba ciego en tus caderas
tus senos, aquellos juguetones y extrañables
mares de seducción con aroma a mar y tierra
sensaciones de fuego y agua que explotaban
en el origen de mi boca, labios y cuello.
lunes, 13 de agosto de 2007
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